Blog personal de Eugenio Manuel Fernández Aguilar, físico de formación, profesor de profesión y divulgador de vocación. Noticias y curiosidades científicas, historia y filosofía de la ciencia, denuncia de comportamientos pseudocientíficos y, por supuesto, se guarda un rinconcito para las aplicaciones tecnológicas de la ciencia en nuestro siglo XXI y en el pasado. Y una mirada crítico-humorística allá donde mis ojos miran. Opina, sobre todo si no te gusta lo que escribo.



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No es objetivo de este blog ofender a nadie por las opiniones que se dan. El autor es sólo responsable de sus propias letras, no de la de los demás. Si alguien se siente ofendido le pido disculpa de antemano.
7 Déjame tu opinión:
Me ha encantado. Mirándolo desde el punto de vista pedagógico, tal vez sería interesante convocar un premio en el colegio, para la Semana Cultural, aunando los Legos y las Mates, haciendo estructuras como ésas. Ains, me dan ganas de ir al trastero a por la cajita de legos de cuando mi hermano y yo éramos peques...:P
oibá!
qué bueno!!!
sólo falta la botella de klein!
¡Mosquis!
Muy bueno el post. Ya he desenterrado la caja de los legos; a ver que sale, que cuanto más mayor la imaginación desaparece.
el cas:
pues yo quiero un dinosaurio, ¡ya!, jejeje. No, en serio, inténtalo, ¿no? Y me lo dedicas de camino ;)
Uy, va a ser que no voy a poder; no me acordaba de las pocas piezas que quedaban vivas en la caja. Con eso no puedo hacer ni un gusano.
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