Tengo que compartir este curioso poema que he visto en el blog de Pilar Iglesias de la Torre.
UN DÍA DE RUTINA
El electrón gamma de un aro de titanio
y, tiene nombre....Pues, se supo él,
junto a otros, y nunca volvió a ser igual
la percepción del violeta.
He aquí, que en la interminable danza
de plástica energía, sufrió transición de fase, y
una vez exhumado el bit de la memoria,
la voz poligonal del ideograma circundante,
inmenso diccionario, fue
de dársenas abiertas extramuros de lo hondo.
También, pseudópodo interactivo,
la permeable membrana de su núcleo.
Diedro de inflexión, ya costumbre,
abrir cada mañana exclamaciones
cual pasión concupiscente
hacia sistemas algorítmicos, intérpretes de claves.
Algo así, como un pintor surrealista
generador de simbolismos,
justo en el entresijo intelectivo
de conceptualización compleja.
Atardece desde entonces y sin embargo,
ninguna excitación análoga,
a la reflexión asimilada
escuchando el destello del sol, un día de rutina.
UN DÍA DE RUTINA
El electrón gamma de un aro de titanio
y, tiene nombre....Pues, se supo él,
junto a otros, y nunca volvió a ser igual
la percepción del violeta.
He aquí, que en la interminable danza
de plástica energía, sufrió transición de fase, y
una vez exhumado el bit de la memoria,
la voz poligonal del ideograma circundante,
inmenso diccionario, fue
de dársenas abiertas extramuros de lo hondo.
También, pseudópodo interactivo,
la permeable membrana de su núcleo.
Diedro de inflexión, ya costumbre,
abrir cada mañana exclamaciones
cual pasión concupiscente
hacia sistemas algorítmicos, intérpretes de claves.
Algo así, como un pintor surrealista
generador de simbolismos,
justo en el entresijo intelectivo
de conceptualización compleja.
Atardece desde entonces y sin embargo,
ninguna excitación análoga,
a la reflexión asimilada
escuchando el destello del sol, un día de rutina.











4 Déjame tu opinión:
Bella poesía.
Ando pillado de tiempo, pero intentaré hacele el comentario que se merece :-).
Saludos Cordiales.
Marchose el alma de mi cuerpo triste,
viendo como mis partes se desintegraban
en una simple, constante y apasionante
nota melódica de química orgánica
donde la materia sí que se transforma,
lentamente, para volver a aparecer
saliendo del polvo un neutrón algo peleón
como lo era yo, y ligándose a un protón
que no conocía aún bonito electrón.
Se trasformo mi viejo cuerpo orgánico,
mi alma vagaba triste y desamparada,
cuando como de la nada apareció
la magia de la alquimia de Gaia
que sin pudor ni vergüenza científica
un embrión creó, con carencia afectiva
de un alma que lo guiara en el universo,
hasta que mi alma se incrustó magnéticamente
para no volverse a separar y ser observada
con orbitales moleculares de aquellos
que por suerte o mala suerte quien sabe
aún dudan que tengo un alma errante.
Saludos Cordiales, me costó por falta de tiempo, pero hay que cumplir lo que se promete y lo aprovecho para un post del nuevo blog.
Qué bueno, lo he incluido en un post para el sábado, ¿qué título puedo ponerle a la entrada?
Gracias.
Alma errante.
Saludos y me alegro que te gustase.
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